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| Clasificación y tiempos promedio. No incluye 1ª vuelta. Elaboración propia. |
Una vez más, Marc
Márquez se empeña en demostrar que es el mejor entre los mejores, "elija usted el arma, pistola o florete, que puesto en el brete, la presión no es carga". Si el campeonato de este año nos ha
enseñado una cosa, es que la gestión de los neumáticos es clave para ganar una
carrera, y Marc Márquez ha dado una lección sobre cómo elegir los neumáticos
para carrera según las circunstancias, aún en contra de sus preferencias, y
gestionarlos en carrera mejor que nadie. Hoy ha ganado Márquez el Inteligente, y no Márquez
el Cebollas.
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| Márquez atacó una vez. Foto: MotoGP |
La cruz de la moneda ha
sido para Andrea Dovizioso y todas las Ducati. La Desmosedici es una moto que
no se adapta bien al trazar fluido que requiere Phillip Island, un circuito
salvajemente continuo, en el que las aceleraciones desde marchas cortas apenas
existen y el paso rápido por curva –Yamaha- sale beneficiado. A más escarnio,
el único piloto Ducati que no tiene por qué seguir órdenes de equipo –Scott
Redding, en Aprilia en 2018-, ha batido a Dovizioso (13º) en la misma línea de
meta, dejando en 3 puntos la cosecha australiana de la bodega del Ducati Team.
Todos los pilotos Ducati han terminado la carrera entre el 11º de Redding y el
21º de Petrucci. Demasiados dientes de sierra si quieres ganar el campeonato a
Márquez y a Honda.
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| "...y entonces ocurrió una movida súper chunga..." Foto: MotoGP. |
A lo largo del fin de
semana, la carusa de Dovizioso y la
superioridad de Márquez restaban emoción al campeonato y permitían intuir que
el campeonato se estaba inclinando hacia el lado del español. Pero
paradójicamente la carrera ha sido una de las más emocionantes de los últimos
tiempos. Si en Motegi la semana pasada parecía insuperable que los dos primeros
del campeonato se jugaran la carrera en la última vuelta, el GP de Australia ha
subido el listón más allá con una carrera con 5 líderes y 8 aspirantes al
podio. Hondas, Yamahas, Suzukis y una Apriilia (A. Espargaró fue el único
piloto que no terminó la carrera) dándose estopa durante toda la carrera. Las
dos KTM firmaron otro top ten a solo
16 segundos de la cabeza, progresando continuamente en su evolución, por
delante de Pedrosa y todas las Ducati.
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| Lucky Heights, antes de la frenada. Foto: MotoGP |
Durante los
entrenamientos, Márquez había basado su dominio en el neumático medio delante y
detrás, y el mismo sábado tras la pole
despejó dudas diciendo que lo usaría el domingo. Pero en el warm up del domingo
llovió a mares, secándose la pista rápidamente. Volvió a llover en durante la
carrera de Moto3, y aunque las anteriores carreras comenzaron siendo declaradas
en seco, la carrera de MotoGP tenía posibilidades de acabar siendo flag to flag. En esas condiciones era
más lógico la monta del neumático medio delantero y blando atrás, como toda la parrilla hizo, y tras la vuelta de
formación con el medio, Márquez decidió
montar el blando trasero en parrilla
y adecuar la estrategia de carrera a la nueva situación. Si llovía y la carrera
era flag to flag, tenía el blando
para poder pelear en el grupo de delante desde el principio, y si la carrera se
desarrollaba en seco tendría que hacer una mejor gestión de la goma blanda que los demás si quería
ganar la carrera, pues el asfalto de Phillip Island es muy abrasivo. Sólo hubo
dos excepciones a la monta medio delantero/blando
trasero entre los 10 primeros. Rossi Montó medio/medio y Zarco blando/blando.
Ambos lideraron la carrera y pelearon por la victoria, lo que hace bueno el
análisis de Dovizioso a mediados de temporada cuando dijo que hablar de blando-duro no tenía sentido, sino tipos
de opciones y su gestión.
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| Miller dio guerra toda la carrera. Foto: MotoGP |
La carrera
Como el 90% de la
parrilla montaba el trasero blando se
podía prever un ritmo de carrera lento para poder terminar la carrera con
garantías. Ni por esas se asomaron las Ducati a los puestos delanteros, tampoco
la Ducati de Lorenzo, con un esguince en el tobillo tras caer en el FP3. En la
salida tomó la delantera Miller, capaz de rodar al mejor ritmo de carrera
(1.30) sin tener que calentar las gomas. Y ahí estaba la clave, en el 1.30.
Exceptuando la primera y la última vuelta, Márquez rodó en 1.30 en todas
las vueltas de la carrera, y es el único que puede decirlo. Los que más se han
acercado han sido Rossi y Viñales, 2º y 3º a la postre. De hecho las tres
vueltas más rápidas no han sido de ninguno de los integrantes del podio, aunque
sí lo fueron del grupo delantero. Zarco (1´29.572), Rins (1´29.843) y Crutchlow
(1´29.982) fueron 4º, 8º y 5º respectivamente.
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| Los del corralito, contentos. Foto: MotoGP |
Ni Márquez, ni Rossi ni Viñales lograron
rodar por debajo de 1.30, pero tardaron menos tiempo en recorrer la distancia
de carrera. Zarco y compañía marcaron esas vueltas rápidas en los primeros
compases de la carrera, entre la 2ª y la 7ª; pero con gomas blandas la
capacidad de mantener un ritmo mínimo durante toda la carrera es más importante
que unas vueltas rápidas, porque el coste en desgaste de goma al final de
carrera de esas vueltas rápidas al principio de la misma es superior al beneficio
que se obtiene de ellas, porque al final de carrera los tiempos caen
estrepitosamente. Lo difícil es identificar el ritmo adecuado sin quedarse
corto pero ojo, sin pasarse, en una especie de El Precio Justo medido en ritmo de carrera. Hay sospechas de que
Ducati dispone de un software de una start-up
que les permite simular el desgaste de las gomas y revelar el ritmo adecuado
para cada momento de carrera. Es el secreto del extraordinario rendimiento esta
temporada, por ahora a salvo de las zarpas de otras marcas gracias a un
contrato de exclusividad pero que no es eterno. Si es cierto, en esta carrera
no les ha sido útil. Honda tiene la ventaja de que Márquez dispone de ese
software en la cabeza.
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| Zarco, destinado a ser un grande. Foto: MotoGP |
La salsa de la carrera
la pusieron los pilotos Yamaha, especialmente Rossi y Zarco, con chispazos de
Maverick. A Rossi ya le conocemos, no le vamos a descubrir. Como otros tantos
fines de semana, llegó a parrilla aparentemente sin ritmo, viniendo de la Q1 y
con malas perspectivas. En carrera fue el Rossi de toda la vida, guerrero y veloz. Zarco es novedad. Un rookie tardío, aguerrido, diferente, y
sobre todo, sin complejos. Sigue su propio camino, sus reglajes, no se fija en
los demás, y le da igual meter la moto a Rossi, Márquez, Viñales, o a varios a
la vez, y siendo expeditivo, no es sucio, aunque quizá Pol Espargaró no opine
lo mismo tras el hachazo que le propinó el francés en la primera vuelta. Zarco
hace lo que tiene que hacer con una Yamaha de la temporada pasada, a la que
saca todo el rendimiento posible. El año que viene se lo rifarán en el mercado
de 2019, y bien merecido. Miller también ha brillado con su RCV, la tibia aun
fresca, pero llega tarde a dos carreras de cambiar HRC por Ducati. Curioso el
efecto canto del cisne en los pilotos
que van a cambiar de marca. Los que descienden a Moto2 están inmunizados, sin
embargo.
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| Rins, atento. Foto: MotoGP |
Iannone se sumó a la
fiesta por el podio en las últimas vueltas tratando de recuperar la dignidad perdida
tras su bochornosa pillada en busca de la rueda de Márquez en la Q2. Márquez lo
retrató con escarmiento incluido. En carrera mostró maneras en la lucha, pero ya
es un bulto sospechoso, y da más miedo (por aquello del strike) que respeto. Al revés que Rins, que cerrando el grupo con
Crutchlow, fue capaz de venir desde atrás para rodar con los mejores durante
toda la carrera. Al alza.
En una carrera liderada
por Miller, Rossi, Zarco y Viñales alternativamente, Márquez sólo ataca a siete
vueltas del final, y hace una serie de 1.30 bajos hasta meta. Hasta entonces
parecía que a Márquez le costaba seguir el ritmo, porque no se metía en
fregados, rodando entre el 2º y el 5º puesto; pero estaba conservando las gomas
en un ritmo que le era cómodo y que sabía podría alterar en el último cuarto de
la carrera, como hizo.
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| Duelo Yamahero. Foto: MotoGP |
Todo se desencadena a 6
vueltas del final. En la curva 1 Zarco realiza un exterior antológico a Viñales que, confundido, cae hasta el
7º puesto. Lidera Márquez, con Rossi, Zarco e Iannone a rueda, y descolgados en
un segundo grupo Miller, Crutchlow y Viñales. A 5 vueltas Zarco inicia una
pelea yamahera con Rossi y Iannone
como invitado, que facilita que Márquez se distancie en el momento que hace su
Vuelta Rápida (1´30.001), en busca de su sexta victoria de la temporada.
Mientras, Viñales se deshace de Miller y Crutchlow en busca de Iannone, Zarco y
Rossi en un espléndido fin de carrera, devolviéndole el navajazo a Zarco en la
misma línea de meta, robándole el tercer escalón del podio, y entrando justo
detrás de Rossi.
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| Clasificación general. Elaboración propia. |
EPÍLOGO
No puede quedar sin
mención Joan Mir, Campeón del Mundo de Moto3 de 2017 en una temporada
memorable. Es un pilotazo, y ha ganado en un año con un nivel muy alto, con más
victorias que nadie (9) y con dos carreras por disputar sin presión alguna. Da
gusto escucharle y da gusto verle pilotar. Mi más sincera felicitación a él y a
todos los que le han ayudado a llegar donde está.
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| Joan Mir, Campeón del Mundo. Foto: MotoGP |
Morbidelli puede ser
campeón la semana que viene en Moto2, pero Lüthi tiene más chance que
Dovizioso, cuyas esperanzas y las de Ducati se desvanecen. Necesitan algo más
que un cero de Marc para llevarse el
gato al agua, y ese cero tendría que ser en Malasia la semana que viene. Y
después Valencia, mucha tela. Puede que al igual que en Phillip Island, en
Sepang lo de menos sea el campeonato y lo que importe sea que veamos una
carrera como la de hoy. O como la de Motegi.
Elija usted el arma.
Nos vemos tras Sepang.











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